sábado, diciembre 25, 2010

Obras

“Video's a poor excuse, I know. But it helps me remember... and I need to remember...
Sometimes there's so much beauty in the world I feel like I can't take it, like my heart's going to cave in.”

Ricky en American Beauty,
guión de Alan Ball


Lo que damos en llamar arte es siempre lábil e ilimitable, más allá de envarados intentos epistemológicos siempre ajenos al arte en sí.

Hay obras monumentales y majestuosas, que nos provocan (coherentemente) reverencia.

Hay obras intrincadas y asombrosamente resueltas, como laberintos lúdicos o bellas combinaciones de ajedrez, que nos provocan admiración y tal vez un poco de sana envidia.

Hay obras desgarradoras, definitivamente rudas, que corren el velo de lo que nuestro instinto de sanidad emocional había mantenido oculto y nos provocan cierto tipo de epifanía.

Hay obras delicadamente dulces, que sobrellevan el handicap de lo cursi y su mala prensa y nos provocan esa ternura primordial siempre latente.

Y por suerte, también hay obras simplemente bellas, y éstas nos provocan algo profundo y comunicable: agradecimiento. Agradecimiento por haber visto y habernos mostrado eso ante lo cual nosotros, distraídos o estúpidamente ocupados, acabamos de pasar de largo.

1 comentarios:

.:. chiru .:. dijo...

coincido
Una metáfora impecable el vínculo (se agradece)

[a propósito, justo éstos días soñé con vos, bueno, no "con vos" precisamente... sino que me llamabas por teléfono y tardé mucho (en mi sueño) en darme cuenta que eras vos (por el nombre real en la pantalla de mi celular)
Claro que no hablamos porque no te atendí ya que no supe en principio quién eras...
A propósito, qué me querías decir?
Ah! ya está... era esto que acabo de leer... gracias]






(perdón, dejé la medicación hace unas semanas... je)

golpe de puño al pecho y... ya sabés...
nos estamos "viendo"