Traumas infantiles
Yo tengo un problemita de autoestima: Por más que la experiencia me indique lo contrario no logro realmente creer que pueda resultar atractivo para nadie. Tengo un recuerdo nítido, en un boliche en la década de los 80, en el que una chica me contesta inmediatamente que sí, que a ella también le gusto, y yo me la quedo mirando asombrado y pregunto "¿En serio?" Fue la única vez que lo dije en voz alta pero la incredulidad siempre está. Sospecho que ese convencimiento sobre mi supuesta fealdad se debe a mi querida madre. Creo que en una oportunidad, siendo yo un niño pequeño la oí decir que X (mi hermano mayor) había nacido hermoso, ni siquiera arrugado, pero que Y (yo) nació negro y feo, a lo que sin solución de continuidad agregó "claro que a los pocos días se puso precioso como todos los bebés", pero mi tierna mente infantil no registró realmente esa aclaración. Lo que quedó grabado profundamente en su matriz fue que el que era para mí el ser más sabio del mundo en ese momento, Mi Madre, afirmaba que yo era un negro feo. Por supuesto, en el fondo de mi conciencia seguiré siéndolo hasta que me muera por más que todas las mujeres del planeta me aseguren que soy un lindo hombre.
Mi querido padre, para no quedarse atrás, también tuvo algunos deslices, sobre todo relacionados con la sexualidad. La existencia de la vagina fue para mí todo un descubrimiento y una conmoción a edad bastante avanzada (escuela primaria) porque cierta vez, después de orinar pregunté "Papá, ¿es cierto que las mujeres no tienen pito?" "Sí, es cierto." "¿Y qué tienen en lugar de pito, por dónde hacen pis?" "Nada, hacen pis por un agujero." Ahora entiendo que ese "nada" fue sólo una forma de comenzar una frase (hoy en día se usa muchísimo: todo un adelantado el viejo) que era la respuesta única a ambas preguntas, pero mi pregunta había sido compuesta y por lo tanto la tomé como doble: Respuesta 1) Las mujeres no tienen nada en lugar del pene. Respuesta 2) Las mujeres orinan por un agujero. A esa corta edad estaba comenzando a reconocer mi cuerpecito y, a falta de algún elemento que remplazara al pitulín, ¿dónde tenía yo un agujero convenientemente escatológico?... ¡Por supuesto, las mujeres mean por el culo!!!
Y después pretenden que no tenga problemas psicológicos, si apenas comprendo como pude llegar íntegro a la adultez.
