sábado, marzo 29, 2008

La gesta deportiva sin igual

Los 15 últimos titulares de clarin.com:

*Las cuatro entidades del campo decidieron mantener el paro
*San Lorenzo y Lanús juegan con la mente puesta en la Copa
*Golf: Romero dio un salto en Nueva Orleans
*Detuvieron a un sindicalista de los camioneros por el crimen del tesorero de Moyano
*Banfield festejó ante Argentinos
*Gimnasia y Central empataron en Jujuy
*Detienen a 20 personas por robo de autos
*Crespo volvió al gol en el Inter
*Acasuso y Mónaco siguen en Key Biscayne
*Barcelona se durmió y el Betis lo dio vuelta
*Arrancó en varias ciudades el apagón mundial para alertar sobre el cambio climático
*Estudiantes lo gritó en el final y es líder
*Cavenaghi no para de hacer goles
*Tevez se anotó en la goleada del Manchester
*Micó se queda y separó del plantel a Estévez

11 a 4... goleada histórica. Que siga el lock out, mientras haya deporte hay esperanza.

sábado, marzo 22, 2008

No se ofenda nadie

La gente se ofende o, para decirlo mal pero más claramente, la gente se me ofende y yo no sé por qué. Me ha ocurrido eventualmente en conversaciones orales pero es mucho más frecuente en intercambios por escrito, en donde suelo explayarme a gusto y ser más específico. Sucedió algunas veces en este medio, con comentarios en blogs, pero eso es más comprensible dado que la amplitud de temas y estilos hace posible una mayor variedad de lecturas del mismo texto, pero lo llamativo es que me pasa constantemente con la correspondencia de índole laboral. ¿Cuántas oportunidades de ofender puedo tener mediante el frío y distante lenguaje formal con el que relleno el espacio entre un "Estimado" y un "Atte."?; tal parece que muchas. Como ya dije, no entiendo por qué, pero obviamente fue objeto de mi análisis.

1) Una pista me fue facilitada por quienes, sin llegar a ofenderse, me contestan con buena onda. Veamos: cuando yo escribo "Esto es así y eso otro es asá, y me parece muy importante no perder de vista esa diferencia" alguno me contesta "Bueno, pero no te enojes" [¿?] o bien si pongo "Este problema puede llegar a agravarse, y los motivos son éste, aquel y el de más allá" otro me responde "Tenés razón, estoy de acuerdo, pero no arreglamos nada con esa bronca" [¿¿??]. Creo que se trata de una cuestión cultural: cuando yo trato temas serios (como los problemas laborales) adopto, coherentemente, un tono serio, y parece que en esta sociedad signada por el modelo Tinelli- Marley- etc., se da la ecuación Ponerse serio = Estar enojado; es inútil, según mi experiencia, tratar de explicar la diferencia entre ambas actitudes.

2) Por otro lado, sospecho que la gente no soporta que uno argumente (y mucho menos que documente) sus afirmaciones. Supongo que se debe a que no les interesa en lo más mínimo leer -ni escuchar- por qué uno dice lo que dice, y espera simplemente una breve lista de tips al estilo "Encienda/ Use/ Apague". Así, llevándolo al extremo, si uno envía "El cielo es azul" todo el mundo se sentirá feliz y contento y comentará qué tipo ubicado y sabio es el remitente, pero si en cambio uno elige "El cielo es azul y, además de la accesible comprobación empírica, pueden consultar el conocido tratado sobre refracción lumínica de Fulanov & Menganosky" enseguida se alzará un airado coro de gente ofendida: "¡Eh, ¿qué te pasa?!" "¿Quién te creés que sos?" "¡Andá a la chacón de tu naherma!" y otros bonitos giros retóricos.

3) De nada sirve (escaparse de uno mismo y tampoco) intentar aclarar de entrada que uno no tiene intención de ofender: lo único que logra es darle letra al futuro ofendido. Hace poco fuimos consultadas unas pocas personas, a las que nos incumbía el tema, sobre qué operatoria seguir con respecto a cierto cambio novedoso en la rutina comercial de la empresa. Un gerente de otro sector dio su opinión y yo, que no ostento ningún cargo pero soy recurrentemente consultado, le respondí que su proyecto era inaplicable, refutando cada ítem con una detallada argumentación e incluso dando ejemplos hipotéticos de cómo las cosas resultarían mal de ese modo. En vista de experiencias anteriores cerré con la frase "Todos estos aportes sólo tienen intención de sumar, y no puedo ni quiero discutir decisiones gerenciales que están más allá de mi competencia". Está claro, ¿no? No: al rato el quía me contesta (ofendido, claro) y comienza con "¡No voy a discutir decisiones gerenciales!" Este... ¿eso no te lo dije primero yo a vos? En fin.
(Nota: de más está decir que se aplicaron mis sugerencias.)

4) Tratando de entender (siempre trato de entender, es un vicio crónico) la reacción del punto anterior, pensé que tal vez se había leído ironía donde ésta no existía, y eso me hizo pensar en la situación inversa: no hay caso en intentar matizar la seriedad -para que no se lea como enojo, según el primer punto- con alguna observación irónica, ya que casi nadie la cazará. En muchos casos se debe a una supina ignorancia sobre el tema en cuestión (algunas personas de confianza se me han acercado para preguntarme de qué carajo estaba hablando) pero más en general creo que remite a que la gente mantiene una constante actitud defensivo- paranoica ante la que cualquier ironía les resbala como el sudor en la frente. Siendo así, esto sólo empeoraría las cosas... si acaso pudieran estar peor.

En resumen, tal vez la moraleja sea: "Decí lo que quieras... Digas lo que digas alguno se ofenderá".

***
Al menos temporalmente cambié la canción del blog; y es que estas líneas me hicieron recordar los versos de Cave, aunque nuestras motivaciones sean distintas: "It ain't that in their hearts they're bad [...] but that's just bullshit: People just ain't no good".

jueves, marzo 13, 2008

Un soneto más

En julio de 2005 yo estaba en plena etapa sonetística; estaba tan ducho en esa gimnasia que bien podía escribir sonetos a pedido. Ese, más o menos, fue el caso cuando una conocida me mandó por mail las bases de un concurso de poesía en el que me sugería participar: en un rato de ocio escribí lo que sigue y, al final, jamás lo envié... Una lástima.


A: Biblioteca Popular de Olivos
Referencia: Concurso literario
(Adjunto el efectivo necesario
para los gastos administrativos)

Tal cual está en las bases indicado
según la decisión que Uds. toman
escribo a doble espacio en Times New Roman
e imprimo en simple faz por triplicado.

Envío algunos datos personales
(mi nombre, domicilio, D.N.I.)
en sobre que acompaña a la presente,

Y cumplidas las cláusulas formales...
¡No hay lugar para el texto que elegí
y además saludar atentamente!

lunes, marzo 10, 2008

Besos robados

"El aislamiento de Uribe también se hizo evidente luego de la distensión, cuando intentó sin éxito abrazar a Correa, quien lo mantuvo a la distancia de su firme brazo en un mero apretón de manos. Con menos fuerza física, CFK falló en el intento de impedir que le estampara un beso."

Desde el momento en que vi esa escena y la notoria incomodidad de la señora Fernández, demostrada con una rotunda e inequívoca cara de culo, pensé en escribir algunas líneas sobre eso y la contradicción de que un mandatario intente sellar su supuesta promesa de no volver a invadir con una flagrante invasión del espacio personal y privado de una colega contra su deseo. No lo hice y creo que la acotación de Verbitsky es suficiente comentario; para quien quiera conocer el artículo completo (de muy interesante lectura, por cierto) pongo este enlace.

lunes, febrero 25, 2008

Tumbas de vinilo

Un intercambio de opiniones que se dio en el blog de Fede a partir de su referencia a un post de Fedefer, acerca de la diferencia entre bajar música en mp3 y comprar un CD original, me produjo un efecto de nostalgia, algo que parece ocurrir cada vez con más frecuencia a partir de los cuarenta; así que visité el hogar de mis viejos, unos ancianos muy queribles que siguen viviendo en la misma casa que compartían con sus dos hijos y que no se han deshecho de prácticamente nada, y revisé los vinilos que hace un par de décadas dejé ahí. Como en el caso de los libros, lo que hay en existencia es muy relativo con respecto a lo que uno escuchaba entonces, ya que los discos iban y venían; algunos de ellos fueron aportados por mi hermano mayor, otros por mí y otros quién sabe. Esperaba encontrar, por ejemplo, Crash Landing de Jimi Hendrix, pero no estaba (después creí recordar que lo había regalado y hasta supongo que sé a quién) y en cambio encontré discos que no recordaba en absoluto, como The Future Now de Peter Hammill. Entre lo que había no me costó mucho ni tardé demasiado en encontrar una docena que me da gusto comentar. A falta de un criterio que no tendría, opto por el estricto orden alfabético.

Brian Eno: Taking Tiger Mountain. Un disco que siempre me resultó muy bello por su simpleza: las canciones son simples, los arreglos son simples, todo en él es simple. Recuerdo a la perfección prácticamente todos los temas a pesar de no haberlos escuchado desde entonces, aunque un par de ellos fueron incluidos en la banda de sonido de la película "Clean" y, ahora que lo pienso, tal vez eso influyó en que el film me gustara tanto...
Para recomendar: la furia minimalista de Third Uncle.

Crosby, Stills, Nash & Young: So Far. Lo mejor de dos discos en los que es difícil elegir lo mejor. Cuatro personalidades bien definidas y distintas (basta escuchar las canciones aportadas por cada uno) que se ensamblan maravillosamente como las piezas de un asombroso rompecabezas, y además unos juegos de voces como no es habitual encontrar.
Para recomendar: la irrepetible versión de Woodstock y la magia de Guinnevere.

Frank Zappa: Hot Rats (no busqué la imagen de tapa porque lo que encontré fue el vinilo en su funda interior de papel blanco y liso). ¿Qué decir de este tipo? Quizás sea el opuesto de Eno: composiciones y arreglos muy elaborados, de esos en los que uno encuentra cosas nuevas cada vez que los escucha, interpretados por una banda que es un relojito aceitado (debía ser difícil tener a Zappa de jefe).
Para recomendar: los graznidos de Captain Beefheart en Willy The Pimp.

Gong: Camembert electrique. Un disco distinto, sin duda; producto de un grupo de auténticos hippies (a la postre excelentes músicos) que vivían en comunidad en la campiña francesa. Después el grupo cambió de integrantes y de estilo y lo que hicieron, bueno o malo, fue muy otra cosa. Camembert, para mí, es un hito.
Para recomendar: todo... A falta de mejores referencias menciono las brevísimas interferencias de radio provocadas por gnomos (sic) al inicio y al final de cada lado, con títulos tan descriptivos como Squeezing Sponges Over Policemen's Heads.

Invisible: El jardín de los presentes. El disco porteño por antonomasia, mucho más que cualquier tango; al menos es la música que representa mejor a la Buenos Aires que yo vivía y vivo. Además, teniendo en cuenta la falta de producción que había entonces en las grabaciones de rock argentino (más allá de la indudable calidad de compositores e intérpretes) este disco fue, en ese sentido, una margarita en el chiquero.
Para recomendar: el doblete de 200 años, con su cristalino solo de viola y el crescendo del final, y Niño condenado (Uf... ¡Niño condenado!).

Joni Mitchell: Hejira. Un disco cálido... Creo que esa es la mejor definición que encuentro. Las confesiones de una mujer independiente y viajera ("a prisoner of the white lines on the freeway", según se autodefine en la primera canción) hechas a través de una poesía contundente que sólo se atiene a reglas propias. Una obra que, definitivamente, tiene el poder de seducirme cada vez.
Para recomendar: Black Crow, demostración de cómo llevar un ritmo sostenido y atrapante (guitarra de Joni y bajo de Jaco Pastorius mediante) sin ningún tipo de percusión.

King Crimson: Islands (con esta tapa, no con la de la nebulosa -o lo que sea eso-). Disco generalmente minimizado por los crimsonmaníacos que lo comparan con lo anterior y lo posterior, pero para mí siempre fue algo muy especial. Escuchado hasta el hartazgo cuando estaba melancólico, cosa que, obviamente, aumentaba mi melancolía.
Para recomendar: el tema que le da título y su ineludible Preludio: Song Of The Gulls.

Peter Gabriel (a falta de mayores datos aportados por el autor, digamos que es el tercero). Más allá de los gustos personales es indiscutible que el quía se mantuvo a la vanguardia durante toda su carrera, basta ver alguno de sus más viejos videos. Este es un disco poderoso, con un sonido impecable y unos instrumentistas de reputísima madre; y las letras de Gabriel, claro, en las que siempre hay algo para rescatar. Un vinilo que recuerdo haber gastado a conciencia en su momento.
Para recomendar: I Don't Remember, incluida la introducción de saxo (que teóricamente es otro tema pero para mí no lo es).

Steve Hillage/ Miquette Giraudy: Rainbow Dome Musick (por razones comerciales se publicó con sólo el nombre de Hillage, tremenda injusticia). Un vinilo transparente (cosa rara en aquel tiempo) con una extensa composición de cada lado, llena de climas que crecen y decrecen y una prácticamente nula estructura melódica. Creado, según cuenta la contratapa, para un encuentro de "Cuerpo/ Mente/ Espíritu", es un disco ideal para dos situaciones específicas: si uno es místico para meditar, y si uno no es místico para fumarse un buen faso y ponerse un poco místico.
Para recomendar: Garden Of Paradise, el lado A (más agua y aire) adjudicado a ella, que siempre me gustó más que el lado B (más tierra y fuego) adjudicado a él.

Talking Heads: Speaking In Tongues. Creo que fue el último vinilo que compré en mi vida. Una base rítmica capaz de levantarle el ánimo a un moribundo y, por sobre ésta, los decires y discurrires de Byrne, que siempre da la impresión de no tener ganas de cantar y siempre, pero siempre, da gusto escuchar.
Para recomendar: un tema que, a pesar de no escuchar hace añares, sigue resonando en mi cabeza: Swamp... y eso que "compite" con el archifamoso Burning Down The House.

The Police: Regatta de Blanc. Un clásico, por supuesto. Una eficiente vuelta de tuerca a las promesas de su primer disco, previa a un cambio de rumbo en busca de otros sonidos. Además, el disco con mayor participación compositiva de Copeland, cuyas canciones siempre me gustaron más que las de Sting.
Para recomendar: tal vez el tema que más me guste de toda su discografía: el humilde On Any Other Day.

Yes: Fragile. Como en el caso anterior, quizás sea a lo máximo que llegó la banda en su búsqueda inicial antes de dedicarse a otra cosa; es este caso, a llenar lados de álbumes con extensos temas de 20' que (según confesó algún miembro más tarde) eran excelentes canciones de 4' estiradas a más no poder. Al margen, el potente y preciso Rickenbaker de Squire que, por entonces, era una meta para mis torpes e ineficientes intentos en un sótano del barrio (perdón, vecinos).
Para recomendar: ese solo de guitarra española, fuera de cualquier referencia cronológica, que es Mood For A Day.

Por supuesto, todo esto lo escribo a partir de mis recuerdos. No hubiera sido justo para esos vinilos inertes, aunque hubiera tenido cómo, hacerlos sonar de nuevo; hubiera sido un desprecio a su honorable simbolismo. Fue para mí como una visita a un cementerio en donde las lápidas, algunas en mejor estado y otras deplorablemente abandonadas, nos hacen recordar personalidades que, de ningún modo, nos pueden traer de vuelta por sí mismas. De regreso a mi casa (la que continúo llamando así aunque muy pronto volveré a mudarme para vivir solo) encontré otro triste cementerio: el de los cassettes de VHS, que contienen –contuvieron, al no tener dónde reproducirlos- una cantidad de magnífico y entrañable cine, pero eso será tema para otro post... o tal vez no.

miércoles, febrero 20, 2008

Países imaginarios

En Ruritania está la prisión de Zenda, o al menos así imaginó un tal Anthony Hope a fines del siglo XIX. Las dudas surgen cuando uno lee que, según un grupo de jóvenes ingleses recientemente encuestados, Winston Churchill fue un personaje de ficción y en cambio Sherlock Holmes fue real. Ruritania, hoy en día, bien podría existir.

En 1903 el gobierno colombiano de entonces no parecía demasiado dispuesto a aceptar las solicitudes de su par yanqui, o quizás requerían coimas demasiado onerosas, para que sus capitales privados retomaran y concluyeran las obras del canal de Panamá; condiciones que incluían la cesión de soberanía de una extensa zona a ambos lados del mismo a los Estados Unidos de América. La solución que encontró Teddy Roosevelt fue la más práctica: contactó a algunos influyentes ciudadanos provinciales y los invitó a declarar la independencia del istmo, garantizándola con la movilización previa de buena parte de la hipertrofiada U.S. Navy a la zona en cuestión para proteger al nuevo país frente a una posible invasión de su vecino hostil, Colombia. Por supuesto el gobierno del nuevo país otorgó a los yanquis lo que ellos reclamaban e incluso un poco más, como las enormes bases militares que aún poseen en el territorio.

El último domingo declaró su independencia de Serbia la región autónoma de Kosovo, declaración que fue festejada por sus habitantes con banderas albanesas y... yanquis. Esta región de los Balcanes es estratégica para lo OTAN, que según dicen tiene allí ya cerca de una decena de miles de efectivos, lo que significaría un soldado extranjero por cada doscientos habitantes, nada menos. Se sabe que Serbia nunca fue un gran aliado de la OTAN y, de hecho, salvo en el ínterin de su versión soviética, siempre se alineó tras la eslava y ortodoxa Rusia. La justificación oficial, la de la "autodeterminación de los pueblos" (Mazzini y sus contemporáneos ya son polvo hace rato) siendo que el 90% de su población es de lengua y etnia -para otro artículo quedan mis resquemores sobre la validez del concepto "étnico"- albanesa, es echada por tierra al enterarnos que una de las principales condiciones puestas por EE.UU. para apoyar su independencia es que, de ningún modo, soliciten después una unión política con Albania. Claro que no todo es geopolítica en esta vida y si uno continúa leyendo, descubre que en el territorio de Kosovo se encuentra la enorme mina de Trepca, el mayor yacimiento de metales y diversos minerales en Europa, que actualmente está a medias desaprovechada por falta de inversión y que, según seguimos leyendo, tiene prometidas importantísimas inversiones de capitales privados yanquis y británicos, países cuyos gobiernos se apresuraron a reconocer la independencia de Kosovo atolondradamente, más allá del consenso internacional.

Lejos de mi intención está provocar las iras de orgullosos panameños o de algún igualmente orgulloso kosovar que entienda castellano, pero las similitudes entre ambos casos me parecen asombrosas, y también la coherencia de la política exterior yanqui durante el último siglo. En el caso doméstico y cotidiano todo esto se reduce a que mis hijos tengan que memorizar un país más para sus exámenes de geografía (sería interesante una encuesta del tipo que refiero en el primer párrafo entre los jóvenes argentinos acerca de la existencia o no de Leandro Alem y Martín Fierro, por ejemplo), países que en una importante proporción, según entiendo, no existen: tomemos por caso a las Islas Marshall. Según los libros y la misma ONU este archipiélago de 63.000 habitantes (entrarían cómodamente en cualquier buen estadio de fútbol porteño, por ponerlo en perspectiva) es un país independiente. Este grupo de islas, en la tardía disolución del imperio español, fue vendido a Alemania, tras la primera guerra mundial pasó a ser un "mandate" (eufemismo por colonia) del Japón y tras la segunda pasó en la misma condición a manos de los Estados Unidos. Estaría bárbaro que esta buena gente tuviera independencia pero resulta que uno sigue leyendo y encuentra, en el apartado de comercio exterior, que sus exportaciones (pescado y aceite de coco) son en un 80% a EE.UU., y sus importaciones son en un 51% de EE.UU. y en un 15% de Guam; recordemos que Guam es una isla muy cercana a ese archipiélago, propiedad de los Estados Unidos, en la que éste tiene su mayor base militar del Pacífico, como gentil advertencia ante cualquier intento de cambiar su política de comercio exterior. ¡Viva la independencia de las Islas Marshall y de Ruritania!

martes, enero 22, 2008

Guinõ gastronómico

Este último fin de semana se me antojó cocinar, cosa que no hacía desde hace algún tiempo (tirar un bife en la plancha o hervir un paquete de fideos no es cocinar, no jodan). Previsiblemente, opté por una receta propia que doy en llamar "potaje", a secas: hace un par de décadas que la vengo haciendo, la han disfrutado muchos comensales con gustos muy distintos y todos, sin excepción, la han elogiado. En un plato vegetariano aunque yo no lo soy (ni vegetariano ni un plato, claro) y básicamente lo que se necesita es una buena variedad de verduras y bastante paciencia. Señora mamá: ¿usted quiere que su hijo coma verdura y no lo logra? ¡Hágale un potaje! El resultado es bastante dulce y le aseguro que él no va a dejar ni un poco. A través del tiempo he variado algunos ingredientes secundarios de acuerdo a lo que tenía disponible en el momento, pero les describo la receta tal cual la hice esta vez.

Se pican dos cebollas, dos dientes de ajo grandes y un morrón, se riegan con un generoso (bueno, tampoco la pavada) chorro de aceite y se rehogan en el fondo de la olla; luego se agregan, junto con un poquito de agua, una lata de tomates pelados (en otras ocasiones les doy un golpe de hervor para pelarlos, pero esta vez compré una lata –no lo recomiendo-) y una zanahoria grande rallada. Con esto tenemos lo que podríamos llamar una salsa base; a ésta se le van sumando, mientras se añaden discretas cantidades de agua (no queremos obtener una sopa), tres papas medianas y medio anco cubeteados lo más pequeño posible (reitero: tampoco la pavada) y, también cortados en rodajas lo más finas posible, un tallo de puerro, dos de verdeo y algunos de apio de la parte superior de la planta, que no tienen tanta fibra. Finalmente se agrega una lata de choclo cremoso y se condimenta a gusto (en este caso con sal, comino, pimienta de Cayena y un chorro de malbec, porque fue lo que encontré en la alacena); y ahora comienza lo más importante: muy pronto encontrarán que todos los ingredientes ya están cocidos y son perfectamente comestibles pero lo que tenemos en la olla es un grupo de sólidos y cierta cantidad de líquido y ese no es mi potaje. A partir de ese momento hay que dejarlo cocer durante un par de horas (al menos dos y si son más mucho mejor) a fuego mínimo y revolviendo con cuchara de madera regularmente (cada cinco o diez minutos, digamos, y manteniéndolo bien tapado mientras no se revuelve) hasta que tome la consistencia de una crema espesa y el color, tanto como el aroma y sobre todo el sabor, se hayan homogeneizado casi por completo. Entonces sí: servir en platos hondos y... ¡Bon appétit!

Las cantidades que apunto alcanzan para unas seis porciones abundantes, es decir una comida para tres personas, ya que hasta ahora nunca ocurrió que los comensales no pregunten ansiosamente si es posible repetir. Ah, por último: si llevan a la práctica esta receta y son elogiados por el resultado, no dejen de mencionar que les pasó la data este humilde servidor.

domingo, diciembre 23, 2007

Leyendo nada

Anoche, de puro aburrido, me puse a leer el suplemento de Clasificados de Clarín del domingo pasado, que está en mi poder en razón de una hasta ahora infructuosa búsqueda inmobiliaria. El 90% del suplemento, como es lógico, está dedicado a las secciones Inmuebles, Automotores y Empleos (utilizo los mismos colores que el editor). En este último hay algunas cosas para comentar: encuentro que los avisos más llamativos, por tamaño y diseño gráfico, son de una agencia que, asociada con CTI, te invita (prácticamente te obliga, a pesar de una alternativa vía web que el discurso publicitario pone en muy segundo plano) a postularte mediante el envío de un mensaje SMS; al pie y con letra pequeña informan que el costo del mensaje es $0,40 más IVA más otros impuestos. Obviamente, la única respuesta a ese mensaje de texto puede ser otro que nos indique concurrir a una primera entrevista o enviar de algún modo nuestro CV (inevitables métodos, de hecho, para saber quién es el postulante) pero para acceder a esa primera instancia previamente hay que pagar.

Sobre el final de esa sección empiezan los avisos realmente interesantes para quien, como yo, simplemente está perdiendo el tiempo. Hay uno que explica por qué resulta tan difícil encontrar lo que uno busca: en empleos ofrecidos del rubro 35, Enseñanza, capacitación y otros, encontramos un aviso que dice: "ESCUELA Por cierre Vende Muebles". Creo difícil que quien esté buscando trabajo como docente a la vez quiera comprar muebles usados, o que quien esté buscando éstos revise el rubro en cuestión. Más específico aunque igualmente desubicado resulta el aviso publicado en empleos ofrecidos del rubro 37, Oficios y ocupaciones varias: "ACTRIZ Rubia Tipo Extranjera s/Hijos p/Noviazgo c/Abogado 45 añ". ¿El noviazgo es un empleo? Si el tipo piensa en una relación remunerada, ¿no debería publicar en la sección Rubro 59 (ver más adelante) que en el rubro 60, Hot Chat, muestra algún aviso por el estilo?

En el 10% restante del suplemento se amontonan otras cuatro secciones que no aparecen en la versión web. La primera se llama Servicios y su rubro más interesante es sin duda el 55, Astrología y Tarot. Todos los avisos apuntan a lo que en su jerga llaman amarre, y algunos son más específicos: "En minutos atado y doblegado a sus pies de por vida". Es complejo entender qué busca cierta gente de una relación de pareja (aunque después de lo del abogado de 45 añ vale todo). También son ininteligibles para quien no entiende esa jerga sus métodos: uno utiliza "Alta Magia Negra y Roja" (¿el Tata Martino?) y otro lo hace "Rezando el Puro Cubano" (¿un Partagás?). El más grande y por tanto más costoso de los avisos es un cabal ejemplo de la retórica chanta: comienza hablando del "DIOS y REY de los CORAZONES ROTOS, UNICO AUTORIZADO POR LA CORTE MUNDIAL DEL ESPIRITISMO" para finalizar con "Garantía total a traves de la Liga Santera": una joya. A propósito, no olviden que este blog está afiliado a la Junta Universal de Bloggers Pelotudos y mis opiniones estás avaladas por la Asamblea Permanente de los que Dicen Huevadas.

La siguiente sección, Contactos, es mínima: apenas unos diez centímetros en una columna, ya que el único rubro en el que se publica, el 58, Agradecimientos, consta de avisos de una sola línea agradeciendo a diversos santos (San Expedito gana por afano). Uno dice "GRACIAS [...] por las gracias recibidas"; espero que el santo no agradezca a la vez estas gracias porque sería como el cuento del gran bonete. El único aviso que rompe la regla es por lo menos inquietante ya que no se sabe a quién está dirigido: "HICE Lo Imposible y no se que es lo que hice mal. Confie. Te necesite Te busque y de tu parte nada. Cumpliras lo del 15 Ene?". No sé a ustedes pero a mí me asusta... si estuviera dirigido a una persona de carne y hueso sería más adecuada la vía del mail, el llamado telefónico, etcétera, en lugar de un aviso en un medio masivo que cuesta, según el cuadro tarifario, $33; así que supongo que se dirige a alguna especie de entidad del tipo Cthulhu: yo, el 15 de enero voy a estar especialmente atento...

Luego viene una sección llamada Mix que, obviamente, trae de todo como en botica. Tal vez el aviso más llamativo sea el único publicado en la opción de venta del rubro 69, Relojes, joyas y regalos: "LLAVERO acrilic p/foto"; quiero creer que se comieron la s del plural y al menos tienen un container lleno de esas podorradas, porque lo que el aviso dice textualmente es que venden un (1) llavero de acrílico. Así llegamos a la última página y a la sección Rubro 59, que abarca al rubro homónimo y un par más. Creo recordar que el rubro número 59, dedicado a la oferta de prostitución, se llamaba "Servicios útiles para el hombre y la mujer" o algo así; ahora encuentro que ese eufemismo fue remplazado por la simple denominación numérica, que refiere no sólo al rubro sino a una sección completa, pero lo más interesante es que, a la vez, al tomar esa denominación ha abanado el ordenamiento que le daba significado a su nombre desplazándose al final, detrás del rubro 71, y eso en un suplemento que desde su título mismo apunta a cierta clasificación sistemática que debería ser estricta y rigurosa para no perder su sentido... Todo un detalle semiológico cuyo análisis, aunque habría que profundizar, no tengo ganas de encarar ahora.

jueves, diciembre 13, 2007

Los verdaderos hinchas

Existe en Villa Lynch un club llamado Ferrocarril Urquiza que milita en 1ªD, la categoría más baja del fútbol argentino. Su historia deportiva no es demasiado exitosa sino más bien todo lo contrario; no sólo es uno de los únicos dos o tres clubes que jamás festejó un ascenso sino que cuenta con un récord nefasto: en 1986 la A.F.A. dispuso que, a falta de otra categoría a la cual descender, en 1ªD el último clasificado sufriera la desafiliación durante un año (para un club y sus hinchas es sin duda un descenso... a los infiernos: un año entero sin jugar); El Furgón, como le dicen sus simpatizantes, ya ha sido desafiliado por ese motivo seis veces. Cada vez, "Los Mismos de Siempre", su muy escasa pero más que fiel hinchada, ha esperado pacientemente para volver a alentar al equipo con toda su pasión. Uno de esos hinchas es un compañero de oficina y me prestó la grabación de una entrega del programa 13 tribus, dedicada a ellos. Lograron emocionarme y no puedo dejar de comentarlo.

El programa, emitido por Ciudad Abierta, el canal que Macri va a eliminar del organigrama de su empresa de más reciente adquisición: C.A.B.A., comienza con él (mi compañero, no Macri) en mitad de la cancha describiendo las pobres pero dignas instalaciones y diciendo orgullosamente que es una de las mejores canchas del ascenso. Quienes estén acostumbrados a visitar bomboneras, fortines o gasómetros quizás puedan tomar para la burla su orgullo, pero hay que verlo en perspectiva; en esa cancha juega como local, por ejemplo, Central Ballester -club más grande que El Furgón- porque perdió la suya. ¿La perdió en un remate judicial? Nada de eso: fue ocupada durante un receso veraniego y se construyeron en su predio viviendas precarias, conformando lo que es hoy la villa La Cárcova. Son cosas que pasan en este mundo, acá a la vuelta de la esquina, aunque no sean a menudo reproducidas por los medios.

Desde la misma perspectiva vemos claramente las diferencias entre el comportamiento de estos hinchas y el del público que asiste a los grandes estadios, donde los individuos se transforman en un número más y se dedican a putear al plantel amparados en su temporal anonimato. Acá no hay anonimato posible, cada quien es cada quien sin renuncia a su propia identidad y son, literalmente, los mismos de siempre, esos que conocen a los jugadores y que los jugadores conocen. Ante el error no surge el insulto agraviante, sino el lamento compartido con el futbolista y el grito de aliento. Incluso el hincha puede llegar a cumplir un rol importante en el juego mismo, ya que desde su posición privilegiada puede, por ejemplo, avisarle a un defensor que le ganaron la espalda y probablemente, ante la ausencia de mayores interferencias sonoras, el tipo escuche y tome la marca: una maravilla.

Mi compañero muestra también una enorme carpeta en la que, además de todos los recortes de los medios gráficos acerca del club, recopila las más detalladas estadísticas sobre el equipo desde su afiliación a la A.F.A. en 1970 hasta el presente. A falta de otras fuentes accesibles, él las armó artesanalmente luego de meses de asistir a la hemeroteca del Congreso y a la biblioteca de la A.F.A. para recabar la información necesaria. Es que ellos, este grupito de hinchas incansables, son los responsables de llevar las únicas estadísticas oficiales, de encargar y pagar una plaqueta para el jugador que llega a su partido número cien (recibida con asombro: el tipo, obviamente, no lleva la cuenta), de actualizar con sus colaboraciones la página que enlazo. Ellos, de manera nada figurada, son el club, en una medida en la que ningún hincha de una institución más grande podría serlo.

Un párrafo aparte merecen las increíbles anécdotas que cuentan, como la de ese partido contra Atlas que, al haber sido postergado, se disputó luego de finalizada ya la temporada. Tuvieron que jugar desde el arranque con diez hombres porque... no lograron convocar a más jugadores; atajó un marcador de punta izquierda y debutó (a la fuerza) un pibe de 14 o 15 años. Para colmo, el árbitro no quería dejar jugar a uno de ellos porque no tenía las reglamentarias canilleras: la solución, efectiva en la emergencia, fue fabricarle unas de cartón corrugado recortando una caja de alfajores que encontraron por ahí.

¿Por qué cuento todo esto? Simplemente porque creo que en este país, en donde las noticias sobre los procesos judiciales a Alan Schlenker o a Rafael Di Zeo no aparecen en la sección Policiales sino en Deportes, estos hinchas, los verdaderos hinchas, se merecen al menos un humilde homenaje. Son gente de barrio, laburante y honesta, que le pone el hombro incondicionalmente a su querido club de barrio sin pedir prácticamente nada a cambio... salvo, tal vez, ese gol tan oportuno que los salve de la séptima desafiliación y les permita, al año siguiente, seguir soñando con el ansiado y nunca logrado ascenso a 1ªC. Ellos festejarán ese gol con tanta o más euforia de la que otros reservan para festejar campeonatos año por medio, y de más está decir que está muy bien que lo hagan: nada más justo, nada más merecido que su alegría.