jueves, marzo 29, 2007

XXX

Leyendo a Vitore, que refiere a Gatopardo, me entero de que un blog fue cerrado por incluir una hermosa imagen de una madre amamantando. La carta previa de intimidación es una joya del lenguaje pacato: "imágenes de pechos de mujeres, o de hombres desnudos completamente, o bien de nalgas de mujeres". Dejando de lado que yo asocio "nalga" más a la milanesa que al culo, quedarían fuera de esa categoría millones de fotos disponibles que muestran sexo oral con la ropa puesta, ítem que resultaría menos pornográfico que la lactancia. No voy a explayarme sobre la censura ni sobre la peligrosa escalada de la estupidez universal, sólo me adhiero a una cadena de repudio que requeriría, tal vez, reproducir la bella foto; pero como ésta ya figura en los enlaces aprovecho para subir una de sexo explícito con desnudez total, a ver qué pasa con esos censores webones.

domingo, marzo 25, 2007

Post anodino

¿O acaso hay algo más anodino que escribir en un blog acerca de las cuestiones de edición de ese mismo blog? Hoy me tomo esa licencia.

2007: Odisea de la web. El guinõ siempre fue un blog mudo. Este fin de semana estuve tratando de inaugurar el Padofón, pa' escuchar de dofón mientras se lee. Obviamente no era mi idea incluir "She Loves You" o "Satisfaction" (para eso basta el enlace a Google) sino subir una vieja canción de una banda inédita en la que participaba un amigo mío. Eso, pensé, no debería implicar mayores problemas con todas las posibilidades que ofrece internet... Soy un iluso. En mi primera opción, Castpost, me informaron que su capacidad estaba colmada y no aceptaban nuevos archivos; empezamos bárbaro. Radioblog parecía una buena alternativa. Seguí todos los pasos que me indicaban, bajé un pequeño programa, convertí el formato del archivo, etcétera, pero la última de las indicaciones era copiar éste en la carpeta de mi proveedor de internet y yo no tengo proveedor sino una conexión telefónica gratuita. Después de visitar otros sitios igualmente inoperantes encontré un tutorial de Odeo y descubrí que eso era exactamente lo que yo estaba buscando, pero cuando ingresé en la página resultó que ésta había cambiado desde entonces y ahora sólo se pueden agregar a su reproductor archivos previamente subidos a algún servidor de almacenaje, por lo tanto tuve cambiar la orientación de mi búsqueda y el más mencionado de éstos era Fileden. Intenté suscribirme pero invariablemente, cuando clickeaba en el link que recibía por e- mail, me encontraba con un cartel que decía que el mío no era un código válido; por qué el código enviado por ellos mismos no tenía validez es una paradoja que sobrepasa mis conjeturas. Tras varios intentos en ese sentido yo ya había perdido la paciencia y estaba gritándole a mis hijos sin motivo, así que decidí suspender el proyecto pero antes, por si acaso, probé con un tal Musichek y ocurrió que éste no entrega ninguna dirección URL para los archivos; por lo que pude ver (aunque es cierto que a esa altura ya veía muy poco) es una especie de bolsa de gatos en la que se suben anónimamente canciones de dominio público que se amontonan sin ton ni son... No entiendo demasiado de qué va este mundo. En resumen, por ahora, El guinõ seguirá siendo tan mudo como una película de Buster Keaton.

La permanencia de los muertos vivos. Mi lista de enlaces a otros blogs siempre fue muy escueta; para decidirme a enlazarlos no sólo tengo que disfrutar leyéndolos sino que debo sentir algún muy indefinido tipo de afinidad... Algo, por supuesto, completamente subjetivo. Por eso lamenté hace poco tener que eliminar uno de ellos porque, con el cambio de versión de Blogger, se volvió una página para lectores con invitación. La modificación de la columna fija que hubiera implicado el asunto del párrafo anterior me llevó a evaluar la eliminación de otro, cuyos editores hace rato anunciaron su discontinuidad. Suele considerase que la principal característica de un blog es su actualización periódica, y entonces uno que ya no se actualiza se convertiría en un "blog muerto" y se impondría su eliminación; pero a la vez otro atributo importante de los blogs, a diferencia de otros formatos en internet, es su archivo permanente. Teniendo en cuenta la cantidad de usuarios de la web y la cantidad de páginas disponibles y, por lo tanto, la cantidad astronómica de posibles coincidencias entre ambos conjuntos, no me pareció justificable la exclusión de ese enlace por el único motivo de que su última entrada sea antigua; al menos hasta que a algún empleado de la mega- empresa que administra ese servidor se le ocurra regresar a la nada con un simple enter a todos los blogs que lleven determinado tiempo sin renovarse (y por si acaso yo pienso seguir escribiendo boludeces cada tanto). Evalúen esta opinión considerando que mi odisea informática de estos últimos días me llevó a creer que no tengo muy en claro qué es un blog, ni qué es internet, ni qué es siquiera la tecnología actual: Cambio y fuera -ruido de estática-.

viernes, marzo 16, 2007

La búsqueda de la magia

Obra de guinõl escrita para el sexto cumpleaños de mi hija, en un lejano 2002.
***
ANCIANO: (En un rincón de proscenio haciendo pases de magia sentado a la mesa, sin notar que está en público) ¡Abracadabra, pata de cabra! No, no… ¡Abracarancho, pata de chancho! Si, así está mejor. (Se pone a comer y descubre que lo están mirando) ¡Epa! Hola ¿Quiénes son ustedes? (Espera las respuestas) Qué bien, qué bien, yo soy sólo un viejo y mi nombre es… no, mi nombre no importa. Como ven, hago un poquito de magia ¿Ustedes saben cómo se hace la magia? ¿Quieren que les cuente cómo la aprendí? ¿Sí? Bueno, hace mucho mucho tiempo recorrí varios países buscando quién pudiera enseñarme. Hmmm a ver… primero fui a Duendía, el país de los duendes.

MUCHACHO: ¡Qué lindo país! ¡Todo verde! Pero… ¿dónde estarán los duendes? (Un pequeño duende pasa por detrás de él y se vuelve a esconder) Porque en Duendía tiene que haber duendes (Pasa otra vez el duende) Porque Duendía es el país de los duendes (Pasa por tercera vez, el muchacho lo descubre y lo llama) ¡Señor duende! Espere, quiero hablarle (El duende se detiene y lo escucha) Vengo de muy lejos para aprender algo de magia de ustedes, los famosos duendes.
DUENDE: (Divertido) ¡Magia! ¡El mastodonte quiere aprender magia de duende! ¡Ja ja ja! Dígame, señor gigantón, ¿qué ve allí?
MUCHACHO: (Mirando hacia donde indica el duende) Bueno, veo un árbol.
DUENDE: ¡Ja ja ja! ¡Un árbol! Lo que yo veo es la rama en el árbol, la hoja en la rama, la nervadura en la hoja, la savia que corre en la nervadura… ¿Cómo puede entender la magia alguien tan grande, cuando la magia es el arte de distinguir lo pequeño, lo ínfimo, lo chiquititito?
MUCHACHO: Entonces, ¿yo no puedo aprender?
DUENDE: (Serio) Me temo que no, al menos la magia de los duendes. Tal vez puedan ayudarte los ogros, que son grandes, torpes y feos como vos.
MUCHACHO: (Bastante ofendido) Bueno, bueno, ya me voy.

ANCIANO: Los duendes serán muy mágicos pero son unos maleducados, ¿no les parece? Claro que yo no me dejé abatir. Seguí mi camino sin perder las esperanzas y llegué a Ogroterra, el sombrío país de los ogros.

MUCHACHO: (Atemorizado) Uy, ¡qué bosque tan oscuro! Y además solitario (Una enorme cabeza de ogro se asoma en un rincón y se vuelve a esconder) Porque aquí no hay nadie (El ogro se asoma en el otro rincón) ¿Dónde estarán los ogros? (El ogro se asoma, el muchacho lo ve y se pega un gran susto) Se- se- señor ogro, ¡Buenas tardes! Me dijeron que usted puede enseñarme algo de magia.
OGRO: (Divertido) ¡Magia! ¡El mosquito quiere aprender magia de ogro! ¡Jo jo jo! Dígame, señorito, ¿qué ve allí?
MUCHACHO: Bueno, yo veo un árbol… (Al público) Esta vez no me agarran (Al ogro, atropellándose) ¡Y veo la rama y la hoja y la nervadura!
OGRO: (Sorprendido) ¿La nerva qué?
MUCHACHO: (Dudando) …dura
OGRO: ¿Dura? ¡Dura tu cabecita! Yo veo el árbol en el bosque, veo el bosque en el valle, veo el valle en la comarca y la comarca en el ancho mundo. ¿Cómo podría entender la magia alguien que se entretiene con esas minucias, cuando la magia se trata de abarcar con un solo gesto lo grande, lo enorme, lo gigantesco de la creación?
MUCHACHO: (Resignado) No puede enseñarme.
OGRO: (Serio) No, definitivamente no. Tal vez puedan ayudarte las hadas, que son frágiles y enclenques como vos. Anochece, ¡tengo hambre!
MUCHACHO: (Apurado) Buenas noches, ¡yo me voy!

ANCIANO: Como ven los ogros también son maleducados... pero, ¿quién se atreve a decírselo? Yo ya estaba muy cansado pero hice grandes esfuerzos y llegué a Hadamarca, el mítico país de las hadas.

MUCHACHO: Este bosque es diferente, tan luminoso. Lleno de flores, mariposas, luciérnagas, pero ¿habrá hadas? (Un hada pasa volando por detrás de él) ¿Dónde podré encontrarlas? (Pasa otra vez) ¿Cómo voy a hacer? (Se la encuentra de golpe) ¡Oh! Buen día, señora, qué lindo país el suyo.
HADA: Gracias, pero se mantiene lindo porque nos fijamos muy bien a quién dejamos entrar... Por ejemplo, vos ¿qué buscás aquí?
MUCHACHO: Bueno, estoy buscando a alguien que me pueda enseñar algo de magia, señora.
HADA: (Pensativa) ¿Magia? No sé, no sé...
MUCHACHO: ¡Por favor!
HADA: Veamos, ¿qué ves allí?
MUCHACHO: (Al público) Ahora sí. (Al hada, con seguridad) Veo un árbol; y veo la rama en el árbol y el árbol en el bosque y ¡La hoja en la rama en el árbol en el bosque en el valle!!!
HADA: (Se queda esperando) ¿Y que más?
MUCHACHO: (Azorado) Y… y… ¿la savia… del ancho mundo?
HADA: (Con tristeza) No, no, no. Yo miro el árbol y veo la vida que late en él y el alma que se está alimentando de esa vida y la esperanza que llena ese alma y le da sentido a su existencia. Nunca podés entender la magia si sólo ves el árbol, o la hoja o el valle, pero no ves más allá.
MUCHACHO: (Fastidiado con sí mismo) Ya sé, me doy cuenta. ¿Dónde puedo ir ahora?
HADA: Te recomiendo que vuelvas a tu lugar, con la gente como vos, y te olvides de los sueños imposibles.
MUCHACHO: (Abatido) Eso haré.

ANCIANO: Y eso hice. Ya había gastado todos mis ahorros en ese viaje, así que tuve que conseguir trabajo en un barco que se dirigía a mi tierra para volver a casa. Fregaba la cubierta todo el día y me lamentaba de mi mala suerte.

MUCHACHO: (Fregando la cubierta) ¡Qué mala suerte! Nadie pudo enseñarme nada de magia. En ningún lado conseguí lo que buscaba…
RATA: Quizás no buscaste donde debías.
MUCHACHO: (Sorprendido) ¿Quién me habla?
RATA: Yo.
MUCHACHO: ¿Y vos quién sos?
RATA: Ya veo por qué no encontrás nada, ¿no sos muy vivo, no? Soy una rata.
MUCHACHO: Ya sé que sos una rata, pero ¿cómo te llamás?
RATA: Nunca me llamo, siempre estoy conmigo.
MUCHACHO: (Perdiendo la paciencia) ¿Y cómo te llaman los demás?
RATA: Ah, rata asquerosa, bicho roñoso…
MUCHACHO: ¿No tenés un nombre?
RATA: ¿No te digo? Tengo muchos, como todas las cosas. Todo depende de quién me llame, en qué momento, dónde. Las cosas nunca tienen un solo nombre, nunca tienen una sola cara o un solo aspecto. Siempre cambian de acuerdo a quien las mire.
MUCHACHO: Entonces, ¿querés decir que el duende, el ogro y el hada, que veían cosas diferentes al mirar el mismo árbol, tenían todos razón al mismo tiempo? ¿Y yo tampoco estaba equivocado cuando veía simplemente un árbol?
RATA: Vas entendiendo. No podés aprender nada imitando, porque lo que otros ven sirve sólo para ellos. Lo que debés aprender es a mirar con tus propios ojos, y no siempre que se mira se puede ver. Ver y entender lo que ves es la magia, y como las visiones son tuyas nadie más te las puede explicar.
MUCHACHO: ¿Y cómo aprendiste eso?
RATA: Porque soy vieja, y después de mirar y mirar a los demás empecé a mirar dentro de mí, y me conocí, y empecé a ver.

ANCIANO: ¡Y ahora el viejo soy yo! Y les doy ese mismo consejo que me dio la ratita. Un consejo que ni duendes ni ogros ni hadas pudieron darme porque todos estaban convencidos de tener razón, y sólo el que es bastante humilde como para aceptar que hay muchas razones al mismo tiempo puede verlo. Porque una rata en la bodega de un barco no espera ser la más sabia del mundo, sino apenas saber lo suficiente para que nunca le falte galleta. Y eso es todo: ¡La magia existe! Pero está dentro de cada uno de ustedes y sólo ustedes la pueden descubrir. Si algún día lo logran tal vez no puedan mover una montaña, pero seguro que van a dar buenos consejos y ¡Nunca les va a faltar galleta! (Y continúa comiendo mientras se cierra el
TELÓN)

jueves, marzo 01, 2007

Utopian Notions

Dicen que los argentinos (decimos los propios argentinos) tenemos mala memoria y por eso repetimos los mismos errores una y otra vez. Basta recordar aquel "Que se vayan todos" y la parsimoniosa displicencia con que fueron votados los mismos todos muy poco después. Sin embargo al leer los titulares me parece que adjudicarle ese defecto a un colectivo en particular es relativizar una característica de la sociedad global: La memoria, en política, no existe.

En marzo de 2003 el gobierno de los Estados Unidos (el mismo que sigue gobernando ahora, quepa como demostración de qué poco tiempo ha pasado) se cagó en la opinión del Consejo de Seguridad de la ONU, tres de cuyos otros cuatro miembros permanentes estaban en contra, e invadió Irak. Yo supuse, aplicando una lógica básica, que eso significaba el certificado de defunción de ese organismo como contralor de los conflictos entre distintos países y su reconocimiento como mero recopilador de estadísticas, posición mucho más realista. Sin embargo pocos años después sigo leyendo que "El Consejo de Seguridad de la ONU estudia imponer sanciones a Irán" como si eso significase algo que sumara o restara legitimidad a la concentración de naves de guerra yanquis en el Golfo de Omán. La ONU es la ONU, una especie de fantasma bien educado que protege la paz mundial, y ya nadie se acuerda de lo ocurrido en 2003.

Más allá de los muchos ejemplos que demuestran su futilidad, dicho Consejo es por su misma conformación anacrónico e improcedente. Ésta continúa tal como fue ideada en su origen, hace unos sesenta años, en la posguerra de una Segunda Guerra Mundial que en la geopolítica actual tiene tan poca incidencia como la Guerra de los Cien Años. La existencia de esos cinco miembros permanentes con derecho de veto, ítem que por otra parte contradice sus propios principios institucionales, es injustificable hoy en día. Si aceptáramos la preeminencia de algunos miembros sobre otros, y atendiendo a la hipótesis de una asociación equitativa entre naciones, no se justificaría la exclusión de las pobladísimas y por entonces coloniales India, Indonesia, Nigeria, etc. Si en cambio aceptáramos la más pragmática hipótesis del poder económico, no se entendería excluir a Japón o a Alemania pero claro, esos países perdieron la Guerra de los Cien Años (o la otra... no recuerdo bien) como tampoco a los teóricamente independientes emiratos petroleros del Golfo Pérsico que en razón de su ventaja comparativa tendrían mayor incidencia que algunos países más diversamente industrializados.

Mientras tanto continúan las invasiones, los abusos de poder de unos estados hacia otros y el libre albedrío del militarmente más fuerte; y los medios nos siguen hablando de las negociaciones de unos delegados ante un Gobierno Mundial sacado de alguna novela de ciencia- ficción de los años 50.

jueves, febrero 22, 2007

¡Qué causalidad!

El fin de semana pasado volvió al tapete la cuestión de la despenalización del aborto en casos de violación; esta vez se trata de una chica de 14 años que fue violada por su padrastro. Cabe aclarar que esa persona es el padre biológico de sus dos hermanas más pequeñas y el hombre al que ella llamaba papá. La madre de la víctima, enfermera de profesión, luego de echarlo de la casa y elevar la debida denuncia penal, recurrió al hospital público para solicitar la realización del aborto; como era esperable los médicos se negaron. A pesar de los pedidos de la chica de que "le sacaran eso" de cualquier forma, la enfermera decidió recurrir a la justicia porque, de realizarse el aborto de manera no legal, quedaría imposibilitada de realizar los análisis de ADN que inculparan a su ex pareja, que actualmente goza de total libertad. La jueza sentenció que dicho aborto no estaba penalizado pero, como también era esperable, la fiscalía de menores apeló el fallo en representación del bebé por nacer. El tribunal de la Cámara Penal gambeteó el problema y le pasó la pelota a la Cámara Civil.

Anteayer fui a almorzar a una parrilla del barrio, a la vuelta de mi casa. Como es habitual se veía en un par de pantallas el noticiero de Canal 9, portavoz televisivo de la derecha más derechista y también más diestra, en la otra acepción de la palabra. Obviamente no hubo mención a ese caso pero en cambio presentaron con bombos y platillos la noticia de que un bebé parido con cesárea en la 22ª semana de gestación evolucionó positivamente. Esto ocurrió, por supuesto, en una clínica yanqui con todas las ventajas técnicas y económicas que la rapiña al resto del mundo hace posibles. Si bien la noticia fue repetida más tarde por otros medios, con mi habitual desconfianza no pude evitar asociar una cosa con otra y que el "milagro" fuera anunciado por ese canal en ese momento (una semana antes hubiera sido igualmente milagroso: la cesárea fue en octubre) me olió un poco mal. El olorcito se volvió auténtico tufo cuando después de unas cuantas noticias anodinas, y totalmente fuera de contexto, el noticiero presentó un breve informe sobre una organización que propicia la entrega en adopción a familias pudientes de bebés no deseados que incluía testimonios de parejas muy countries way of life sobre la felicidad que les causaba adoptar niños de clases sociales inferiores.

Hoy me levanté tarde (estoy de vacaciones) y me alegró leer que la Cámara Civil avaló la sentencia de la jueza aunque, sabiendo con qué bueyes aramos, sé que a la pobre chica todavía le queda un largo calvario por delante. Luego me fui a comer al mismo local y estaba sintonizada en la TV la misma programación, pero realmente me sorprendió volver a ver la misma noticia de la beba prodigiosa... Presté atención y no aportaban ningún dato nuevo, entonces ¿qué sentido tiene en un noticiero diario repetir una información de hace dos días? ¿Les sobraban minutos? Lo dudo. Cuando terminó la entrega yo ya había terminado mi almuerzo y estaba a punto de pagar e irme, pero comenzó el programa de Chiche Gleblung y hete aquí que prometían referirse otra vez al asunto de marras; así que pedí un segundo café y me quedé un rato para averiguar qué tenían para decirme. Se trataba de un montaje durativo en el que mostraban semana a semana la evolución de un embarazo desde la fecundación hasta el parto, intercalando imágenes de rozagantes y felices niñitos y de bellas modelos publicitarias luciendo sus panzas. Después vino el comentario de alguien que se presentaba como neonatólogo y aunque el bullicio reinante en el salón no me permitió entender bien todo su discurso pude escuchar claramente que refutaba el enfoque popular y poco científico que diferencia entre "feto" y "bebé": ¡Es lo mismo desde el principio!

Algunas declaraciones explícitas de los empleados del Sr. Hadad me ponen los pelos de punta, pero que intenten manipular mi opinión subliminalmente me cae aún peor.

martes, febrero 20, 2007

Es un sentimientooo

1ª fecha: Atlético Acá 2 – Acá Sporting 0

La ceremonia futbolística previa duró apenas 15 minutos, ya que ambas hinchadas se encontraban plenamente motivadas. Durante ésta, los hinchas del Sporting comenzaron con los destrozos y cuando el árbitro marcó su finalización el partido ya estaba en marcha. En el primer tiempo la hinchada del Atlético se mostró muy inspirada superando a su rival en casi todos los sectores, aunque los del Sporting se defendieron con mucho oficio y la regularidad que los caracteriza domingo a domingo; sin embargo, el local se fue al entretiempo y la desconcentración mejor posicionado. El segundo tiempo se jugó en Avenida Presidente entre Prócer y Batalla, a dos cuadras del estadio, y en una contienda sumamente pareja (los hospitales informaron 22 heridos graves del Atlético y 21 del Sporting) mediante un efectivo ataque con arma blanca el Atlético se anotó un homicidio. Ya sobre el final y en Presidente y Provincia, casi en el límite reglamentario, cayó baleado otro hincha visitante dándole cifras definitivas al marcador. Si bien el empleo de armas de fuego ocasionó la detención temporaria de algunos hinchas del Atlético, los dirigentes del club declararon a este medio que confían en poder contar con ellos para la revancha, dentro de una semana en cancha del Sporting. Todo el pueblo de Acá palpita ya ese encuentro.

domingo, febrero 11, 2007

Mala facha

El viernes salí del trabajo y fui hasta el sitio donde para el colectivo que me lleva hacia mi casa. Éste se encuentra a unos veinte metros del inicio de una autopista, lugar en el que desde hace años hay un puesto de control policial en el que un par de agentes cada tanto detiene un automóvil para verificar la documentación; jamás los había visto hacer otra cosa ni interrogar a un peatón. Sin embargo esta vez, después de un rato de espera, uno de ellos dejó su puesto y se acercó a la parada, donde estábamos seis personas de distintas edades y sexo, encarando directamente hacia mí. Pensé que iba a pedirme un cigarrillo ya que casualmente yo había prendido uno en el momento en que empezó su caminata, pero en cambio me preguntó "¿Qué está haciendo por acá? ¿Vive en la zona?" "Trabajo acá en la esquina" contesté. "Eso es muy raro, yo siempre estoy en este puesto y nunca lo había visto antes." -¿?- "Yo tampoco lo había visto a usted, pero tomo el colectivo todos los días en este mismo lugar a esta misma hora." "Mmm... es raro. ¿Tiene documentos? Déjeme ver sus documentos." En eso llegó el bondi y el agente tuvo la cortesía de devolverme el DNI justo a tiempo para que pudiera subir. No me sorprendí ya que estas cosas me pasan habitualmente. La vez anterior, hace unos meses, desde un patrullero me pidieron que me detuviera a una cuadra de mi propia casa, bajaron mostrando las armas y después de revisarme preguntaron "¿Dónde vive?" "Ahí" señalé con el dedo. "¿Y por qué caminaba tan rápido?" -¿¿??- Porque quería llegar hasta ahí, tuve ganas de contestar. Tanto me intriga la regularidad de estos hechos que hice encuestas entre otros cuarentones padres de familia y me dicen que estos episodios, a lo sumo, son recuerdos de una lejana juventud... Tal vez debería sentirme orgulloso de seguir viéndome joven.

No pasa sólo con la policía: me causa gracia recibir esos mails sobre prevención de robos que dicen que si estoy por cruzarme con una persona que me parezca sospechosa me desvíe hacia la otra vereda, ya que estoy acostumbrado a ver que los demás hacen eso cuando camino solo de noche. Mi aspecto físico no es nada intimidatorio (peso menos de 60 kilos) así que debe haber algo en mi expresión o en la forma de moverme o quizás algún aura inexplicable que me convierte, entre un grupo cualquiera de gente común, en alguien peor prejuzgado que el resto. Algunos allegados, cuando planteo esa teoría, hablan de falta de autoestima o complejos psicológicos pero la estadística dice otra cosa. Hasta que averigüe qué es lo que pasa conmigo y por si acaso, les recomiendo que por su seguridad tomen las debidas precauciones.

domingo, febrero 04, 2007

Post Nº 100

Para celebrar esta ocasión centenaria, y después de una somera lectura de antiguas entradas, decidí autoagasajarme y entregar los premios Guinõ de Cartón Pintado (el presupuesto no dio para más) and the winners are...

Mejor post de ficción: La obra perfecta

Mejor post testimonial: En memoria de Cachivache

Mejor post de opinión: La importancia de los nombres

Mejor post de poesía: Historia

Mejor post gráfico: Pachamama

Mejor post en cadena: Me... me...

Nota del jurado: En la difícil elección de "Historia" influyó que se tratase de una superproducción en tres entregas (no siempre estos premios se otorgan al mérito artístico) así como "La importancia de los nombres" corrió con ventaja por ser la entrada inicial. La categoría post en cadena, que en principio parece algo estúpida, se incluye como homenaje a un genio. Finalmente, se impone una mención especial para una gran artista que ilustró mi perfil.

Un millón de gracias

En la oficina nos comunicamos por e-mail no tanto porque sea cómodo sino porque hay gente que diría que no ha dicho lo que dijo y resulta práctico tenerlo por escrito. Esta costumbre llevó a que todos tuviésemos nuestras casillas repletas de mensajes minimalistas como "Listo", "¿Y?" u "OK" pero luego, paulatinamente, se empezó a notar una tendencia a terminar estas notas con una fórmula fija: "Gracias". Tanto se ha impuesto este uso, salvo para algunos maleducados como yo, que si no fuera por el color o la fuente pensaría que hay quienes lo tienen incluido en su bloque de firma. Si no es así, sin duda se tipea mecánicamente y no se intenta siquiera que conserve algún sentido. Esto produce un género de correspondencia al estilo "Lo que me estás reclamando ya te lo pasé ayer. Gracias." o mejor aún "Pude arreglar todos los errores que cometiste. Gracias."

Yo soy una persona agradecida, pero cuando corresponde, y me molesta un poco que me quiten la palabra más indicada para expresarlo obligándome a recurrir a rebuscadas figuras retóricas para tratar de que el destinatario entienda que estoy siendo realmente sincero.

Gracias.