domingo, octubre 30, 2005

Bajo consumo

Gente que protesta que en televisión no hay nada para ver pero igualmente pasa horas mirando la pantalla. Gente (incluso alguna sin techo garantizado) que porta todo el tiempo un teléfono celular y usualmente lo utiliza para hablar pavadas. Gente que se queja de la falta de dinero pero "tarjetea" compulsivamente productos que no necesita. Toda esta buena gente suele horrorizarse en su decencia cuando le cuento que no uso ni deseo esas cosas.

Recuerdo claramente el estupor de una empleada bancaria ante mi rechazo de una tarjeta que ya me había sido otorgada sin mediar solicitud de mi parte. La pobre mujer debía sentir algo parecido a la lástima y me trataba como a un niño: "Pero no tiene que pagar nada." "Por supuesto, ahora tampoco pago nada." "Pero usted no entiende para qué sirve una tarjeta." "Yo entiendo perfectamente, señora, es a usted a la que le cuesta entenderme a mí". También recuerdo, más vagamente, la desilusión pintada en el rostro de alguna chica al escuchar que no tengo celular y aceptar, de mala gana, agendar mi teléfono de línea (no me llamó nunca, ¿hace falta aclararlo?); y no necesito recordar, porque es una situación que ocurre habitualmente, el cruel esfuerzo de comprensión que le cuesta a todo el mundo encajar la noticia de que no hay un televisor en mi departamento, acompañado siempre por la típica frase "¿y qué hacés durante todo el día?..." sin darse cuenta de que eso habla muy mal de sus inquietudes, su creatividad y su voluntad por protagonizar una historia propia.

Gastar sólo lo que se tiene, telefonear sólo cuando hay algo que comunicar y dedicar el tiempo libre a reflexionar (no tengan miedo, no van a caer al abismo) como dijo algún político que ya no recuerdo: se puede. Siempre y cuando, claro, no te importe que la gran mayoría te tome por idiota.

14 comentarios:

Grismar dijo...

¿vivís sin microondas, lavavajilla, secarropa, cámara digital, secador-planchita-enrulador de pelo, llavero luminoso, pava con alarma, tensiómetro y procesadora? Estás loco. ¿No conocés el significado de "necesidades básicas"? Sos un paria de la sociedad de consumo, por gente como vos anda así el país.

Fenris dijo...

¿En serio no tenés tele ni tarjeta de crédito ni celular?
Eso no es Pro.

SebastianDell dijo...

Ah, pero ordenador/computadora si que tienes, ¿eh? ¡Jejeje te pillé! :)

1+ dijo...

Sí, tengo computadora y también electricidad... ¡y agua caliente!

Don físico dijo...
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Grismar dijo...

Sonaré PRO, pero si me hubiera comprado un celular y lo hubiese perdido, estaría puteando. Eso sí, después iría a terapia.

El profanador dijo...

elprofanador dijo...
Sin llegar al extremo absurdo de ir a tomar una cerveza con un amigo o con la mujer de uno y estar con la atención repartida entre el brindis y el maldito aparatito que vibra y suena al ritmo de un ringtone personalizado (curiosa manera de diferenciarse), sin que la llamada que no llega nos llene de ansiedad porque si el teléfono viene con nosotros siempre habrá una espera tácita, sin volvernos locos tratando de envocar en la penumbra la tecla para que el mensaje de texto sea enviado con éxito, sin recorrer esos extremos soy partidario de la trivialidad en dosis adecuadas, me descotillo de la risa viendo a esas parejas fashion que miran más a sus aparatitos que a sus propias miradas o que sacan la foto digital de sus raros peinados nuevos enmarcados con una actitud de diva o divo que no acepta el más minimo de los pudores.
Quienes practican deportes de invierno suelen decir que en el descanso del verano se aprende más que durante el resto del año, lo que buscamos sucede cuando lo dejamos de buscar porque nuestro cerebro en estado de no-tensión fluye de una manera imposible en otros estados mentales.
Me gusta el cine italiano, el cine japonés me parece surrealista y las tres o cuatro películas chinas que vi este año son de un lirismo visual casi doloroso pero... pero e estos días ando con ganas de ver La Leyenda del Zorro y no tengo tapujos para agarrar el control remoto, enfrentar la caja boba como si fuera un duelo del far west y pasarme cuarenta minutos haciendo zapping. No pensar no duele, todo lo contrario, y contra lo que puediera llegarse a pensar la trivialidad en dosis adecuadas es terriblemente productiva, tarde o temprano lloverá, como diría Grismar, pero no podemos ser tan mezquinos con nuestro tiempo como para no atrevernos a malgastarlo un poquito cada tanto, sin culpa, sin temores a ser hombres light, desinflamar la corteza cerebral que exprimimos como un lmón con tanta concienzuda reflexión.
En fin, 1+, creo que a veces oponerse tan radicalmente a la corriente puede ser un desgaste innecesario de energía, que´dejarte llevar un tiempo en una de esas te transporta a regiones insospechadas, que tal vez tener una caja boba en tu casa o tu departamento no sea tan mala idea, para no tener que defender una posición todo el tiempo, para que no tener posiciones que defender sea la única posición que uno defienda y la verdadera queja que uno manifieste, y porque la belleza también puede ocultarse en ver a Arguiñano o a la hermana Bernarda enseñando la receta del budín de pan o en reirnos hasta las lágrimas con Mauro Viale representando una comeda humana que ni en el mejor teatro de la calle Corrientes.
En definitiva, Tao. La liberación está en otra parte.

Cinzcéu dijo...

Me parece, Profanador, que estás discutiendo algo que no está en el post, con alguien que no es 1+.
Yo no sé nada de deportes de invierno pero aprendo más semiótica leyendo comentarios en blogs que libros de semiótica. Por eso no leo libros, veo mucha TV, no uso tarjeta ni celular y miro crecer las plantas (por ahora desde arriba). Son cosas mías... y esa es mi lectura de este post.

El profanador dijo...

Sí... puede ser cinzcéu... lo que quise decir es que en la no reflexión también hay un tipo de reflexión inconsciente... que a veces está bueno telefonear sin tener demasiado que decir o hablar pavadas o ceder mínimamente a alguna compulsión capitalista... dijo, no ser tan exigente con uno mismo y dejarse llevar (por un rato, nada más un rato) por la corriente. En ese sentido, sí creo que lo que escribí es pertinente por más que me vaya un poco por las ramas aprovechandome un poco de 1+ para ejercitar los dedos sobre el teclado. Cualquier molestia, mis disculpas. xabot

Grismar dijo...

Me parece que no se trata de hacer una apología del no consumo o consumo de determinados productos. Yo amo ver películas por TV, no uso celular ni tengo tarjetas de crédito ¿y? No pasa por ahí. El mandato social dice que "tenés" que ...(tener tv, etc.).También te dice que un sábado a la noche no tenés que quedarte viendo TV sino salir. Hablar por teléfono cuando hay algo que (querés) comunicar, no es lo mismo que sentir que tenés que hacerlo porque así se estructuran las relaciones. Mirar como bicho raro a quien no tiene celular no pasa por el celular, sino por el quiebre de ese "tener que", y de eso se trata.
Más de una vez me descubrí a mí misma haciendo o dejando de hacer algo porque eso es lo que se supone que tengo que hacer, y es tan estúpido como hacerlo, es permitir que eso controle tu vida pero desde el otro extremo.
Y que va a llover no tengo dudas, ya está pesadísimo.

el perro dijo...

Yo también he vivido sin tele en casa por unos cuantos años, hasta que me dí cuenta que iba a visitar a mis amigos y familiares sólo para apropiarme del control remoto y zambullirme en un orgiástico zapping...
NO BEER, NO TV, HOMER MAKES CRAZY...

1+ dijo...

¡Uy, qué discusión se armó!
Profanador, no pidas disculpas, me parece que no hay dos lecturas iguales del mismo texto, y además el mío puede no ser de los más claros: Yo hablo de mí (creo que para eso abrí este blog, no sé) y está lejos de mi intención bajarle línea a nadie. Me nefrega que los demás usen celular, lo que me hincha es que les importe tanto si yo lo uso o no.
Y hablando de cosas que no quedan claras: en el comienzo de tu comentario, ¿vas a tomar la cerveza con tu mujer o con la de tu amigo?... Te das cuenta: ¡Hay infinitas lecturas!

Cinzcéu dijo...

Jajajaja. Sin duda... ¡Hay infinitas lecturas! Jajajaja (perdón, me tenté).

El profanador dijo...

Je. Con mi mujer o con un amigo (mío).