domingo, febrero 11, 2007

Mala facha

El viernes salí del trabajo y fui hasta el sitio donde para el colectivo que me lleva hacia mi casa. Éste se encuentra a unos veinte metros del inicio de una autopista, lugar en el que desde hace años hay un puesto de control policial en el que un par de agentes cada tanto detiene un automóvil para verificar la documentación; jamás los había visto hacer otra cosa ni interrogar a un peatón. Sin embargo esta vez, después de un rato de espera, uno de ellos dejó su puesto y se acercó a la parada, donde estábamos seis personas de distintas edades y sexo, encarando directamente hacia mí. Pensé que iba a pedirme un cigarrillo ya que casualmente yo había prendido uno en el momento en que empezó su caminata, pero en cambio me preguntó "¿Qué está haciendo por acá? ¿Vive en la zona?" "Trabajo acá en la esquina" contesté. "Eso es muy raro, yo siempre estoy en este puesto y nunca lo había visto antes." -¿?- "Yo tampoco lo había visto a usted, pero tomo el colectivo todos los días en este mismo lugar a esta misma hora." "Mmm... es raro. ¿Tiene documentos? Déjeme ver sus documentos." En eso llegó el bondi y el agente tuvo la cortesía de devolverme el DNI justo a tiempo para que pudiera subir. No me sorprendí ya que estas cosas me pasan habitualmente. La vez anterior, hace unos meses, desde un patrullero me pidieron que me detuviera a una cuadra de mi propia casa, bajaron mostrando las armas y después de revisarme preguntaron "¿Dónde vive?" "Ahí" señalé con el dedo. "¿Y por qué caminaba tan rápido?" -¿¿??- Porque quería llegar hasta ahí, tuve ganas de contestar. Tanto me intriga la regularidad de estos hechos que hice encuestas entre otros cuarentones padres de familia y me dicen que estos episodios, a lo sumo, son recuerdos de una lejana juventud... Tal vez debería sentirme orgulloso de seguir viéndome joven.

No pasa sólo con la policía: me causa gracia recibir esos mails sobre prevención de robos que dicen que si estoy por cruzarme con una persona que me parezca sospechosa me desvíe hacia la otra vereda, ya que estoy acostumbrado a ver que los demás hacen eso cuando camino solo de noche. Mi aspecto físico no es nada intimidatorio (peso menos de 60 kilos) así que debe haber algo en mi expresión o en la forma de moverme o quizás algún aura inexplicable que me convierte, entre un grupo cualquiera de gente común, en alguien peor prejuzgado que el resto. Algunos allegados, cuando planteo esa teoría, hablan de falta de autoestima o complejos psicológicos pero la estadística dice otra cosa. Hasta que averigüe qué es lo que pasa conmigo y por si acaso, les recomiendo que por su seguridad tomen las debidas precauciones.

4 comentarios:

Cinzcéu dijo...

Me quedé pensando en las anticonstitucionales preguntas "¿Qué está haciendo por acá? ¿Vive en la zona?" porque la Constitución sanciona el derecho a transitar libremente todo el suelo nacional, aunque uno no viva ni trabaje en la esquina. Soy cuarentón aunque no padre de familia y ya perdí memoria de la última vez que me paró la cana para preguntar boludeces. Por las dudas, tomaré la precaución de leer este blog desde la vereda de enfrente. Jajajaja.
Un abrazo.

Grismar dijo...

Creo que tu problema es la barba, no tenés una prístina barba blumberg, sino esa cosa llena de pelos oscuros que sin duda esconden un asesino serial.
Si la policía te mira mal tomalo como un cumplido. La última vez que hablé con ellos estaban persiguiendo un murciélago, así que no preguntaron boludeces. No es común que me paren para pedirme documentos, sí para decir boludeces.
Me quedé pensando en eso de la juventud y los cuarentones, que digan que esos hechos son recuerdos de juventud lo relaciona con la dictadura, sin embargo vivo rodeada de adolescentes que todos los días me cuentan que se los "llevaron una horas", a sea, que estaban en una esquina, un bar, una plaza, de noche, y los cargan en un patrullero, los dejan unas horas en la comisaría y los largan. Siempre en el barrio (en cada barrio), siempre policías que los conocen, siempre les preguntan por qué se los llevan (se tratan de vos y conocen sus nombres)y la respuesta es siempre la misma "quejas de vecinos". Jamás un vecino dijo que él se quejó, y suena extraño que se quejen en cualquier esquina. Ser adolescente no VIP hoy es casi tan complicado como hace 20 años, salvando la distancia. El delito de portación de cara, como el de edad, es una constante. Cuando les pregunto a esos adolescentes por qué no hacen algo, por qué no los amenazan con una denuncia por acoso o detención falsa me explican que desde blumberg pueden llevarte porque sí, y además, "lo dejo así por la paz", o sea, las represalias podrían ser mucho peores. Y creo que esto crece día a día, vos por las dudas seguí en la vereda de enfrente.

vitore dijo...

¿Qué estabas haciendo la noche del 24 de junio de 1983?.... Seguro que nada malo, pero si te lo pregunta un policia se te pueden caer los pelos de la barba postiza esa que llevas. Suerte compañero barbudo.

Maun dijo...

qué criterio usan esos policias? Dan alguna explicación o alguna disculpa? Me parece terrible que tengas que vivir con una etiqueta de sospechoso, pero peor me parece la discriminación que hace la policia. Ahora si me decis que usas barba,turbante ocasionalmente, a veces túnica y que sos asiduo a viajar en colectivos en israel...cualquier colectivero sospecharía!!
Saludosss!!