miércoles, junio 27, 2007

Peor el remedio... II

Continuando con esta historia mi siguiente paso fue visitar, con costos a mi cargo, a una profesional que me conoce hace mucho y en la que confío plenamente. Además de darme una enorme cantidad de consejos y sugerencias de todo tipo, me mandó a hacer los estudios y análisis que me había pedido el otro médico y algunos más, así que debí pedir turno con algún clínico de la obra social para que me transcribiera las recetas y poder realizarlos, al menos estos, con cargo a esa organización a la que estoy obligado a aportar. Elegí uno en la cartilla bastante al azar y me dieron una cita para hoy a las 18 horas.

Salí antes de mi trabajo y me presenté en el lugar a las 17:55, como corresponde; cumplí los trámites previos y me invitaron a tomar asiento. Me pareció que en la sala de espera había demasiada gente pero supuse que no todos serían atendidos por la misma persona. Me equivoqué; no sólo fueron pasando de uno en uno sino que permanecían muchísimo tiempo en el consultorio antes de retirarse, así que de ese modo se fueron sumando los minutos hasta hacerse las 19:55. A esa hora, dos después de la cita programada, habiendo visto completos a Los Simpsons y Telefé Noticias, perdido mi paciencia y levantado presión (literalmente: cuando me la tomaron dio algo alto) fui llamado en anteúltimo lugar. Cuando entré al consultorio una doctora me saludó amablemente y me dijo "¿Qué tal, 1+? Parece que hoy nos vemos por primera y última vez." ¿? "Ah, ¿no le dijeron? Yo no voy a atender más," ¿¿?? "así que disculpe si la demora fue excesiva o las consultas se extendieron demasiado, pero me estoy despidiendo de mis pacientes de hace años y hoy justamente algunos me hicieron emocionar mucho y estuve llorando," ¿¿¿??? "hoy fue un día muy especial para mí... no eligió una buena fecha para venir por primera vez."

No puedo evitar preguntarme si estas rarezas le ocurren regularmente a la gente cuando consulta a un médico o si yo tengo una predisposición especial y estoy olímpicamente meado por alguna divinidad canina (Cerbero tal vez). Según surgió en nuestra conversación su decisión fue muy reciente y hace diez días, cuando yo solicité el turno, aún no estaba tomada, lo que me hace sentir una ridícula sensación de causalidad. La próxima vez que pida una cita con un médico de la obra social voy a preguntarle ni bien llegue si se siente bien y si no planea dejar de ejercer en las próximas horas, y si es así le sugeriré que organice una reunión en su casa o en una confitería con sus pacientes amigos y que no utilice el horario de atención para emotivas despedidas personales.

5 comentarios:

.:. chirusa .:. dijo...

sep
definitivamente estás meado por un dinosaurio (de bata blanca y estetoscopio al cuello)
Pero bien ahí, no no hay 2 sin tres (espero la tercera parte)

Grismar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Grismar dijo...

Ante todo una disculpa, se me escapó una sonrisa cuando te leí pero era una imagen tan absurda que fue involuntaria. Poniéndome seria ¿le tomaste la presión a la doctora? ¿se puede acusar de mala praxis a un médico que le sube la presión a sus pacientes? (realmente, el término "paciente" es perfecto). Se comprende la emoción de la profesional, pero no parece que costase mucho haber visto en la lista los que no eran antiguos pacientes para atenderlos primero, o bien salir a llorar en patota a la sala de espera. Mirá el lado positivo, no vas a tener que verla más, y te dio tema para un post. Un beso, cuidate.

Grismar dijo...

Aclaración: suprimí el primer comentario porque los acentos se habían convertido en extraños símbolos que si bien le daban un toque jeroglífico muy cool, dificultaban un poco la lectura. En un segundo intento ya no sólo los acentos, sino los signos de interrogación (sólo de apertura) aparecían como perfectos cuadraditos, pero la vista previa fue honesta y los mostró. ¿Será que el pobre can Cerbero se ofendió? Un beso.

Cinzcéu dijo...

Me encantó el saludo de la doctora: "¿Qué tal, 1+?". Se ve que ya estaba harta de ver pacientes, jajajaja. Perdón por tomarlo en broma pero si no escribo tres páginas de puteadas.
Un abrazo.